Vídeo

Vivir o sobrevivir.

Siéntate, y piensa.
A veces confundimos. No distinguimos entre vivir y sobrevivir.

Entre el suelo es lava y el amor está en el aire.

Entre desayunar o comer.

Entre diversión u obligación.

Entre aprovechar o dejar pasar el tiempo.
Esos segundos de inestabilidad son muy amenos.

Pero si sumamos todos aquellos que hemos perdido, se convierten en minutos, horas, días, meses, años e incluso infinitos.
Todos tenemos nuestro pequeño Apocalipsis interno, pero muy pocos saben guardarlo y controlarlo.
De vez en cuando, es necesario salir, tomar algo de aire y recordar quién eres y qué quieres hacer.
Saber vivir, reconocer la diferencia entre el juego y compromiso. No dar importancia a las distancias. Saciar el hambre del optimismo. Aprender como intervenir en cada momento y aprovechar la vida.
Así que no hagas caso a lo primero que te he dicho.
No te sientes a pensar.
Actúa. 

¡MIRA EL VÍDEO! 😊

Vivir o sobrevivir- W/ IEslava

Amargad@s

Soy la típica que odia perder el tiempo porque sé que no es eterno, entonces me pregunto: ¿Por qué todo tiene un final? No tiene sentido vivir sabiendo que vamos a morir. O dándole la vuelta -y mejor dicho-no tiene sentido morir si no estamos viviendo.Quiero decir, tenemos que aprovechar incluso los viajes en autobús, los días de lluvia o el tiempo que estás sentado en retrete. Qué más da donde, cuando o como. Solo importa el hecho.

El hecho de exprimir cada segundo como una naranja y no estar toda la vida amargado como un limón.

Eso es lo que importa.

No sois potables

Perduran muchas clases de criaturas en la tierra.

Yo formo parte de los seres humanos (o no, pero para contarte esto tengo que hacerme pasar por uno). 

Y dentro de mi propia clase, se ramifican muchas otras. 

Existen humanos cobardes, enamorados, insultados, queridos y una galaxia entera más.

Pero pido perdón por aquellos a los que llamo “contaminados”. Y pido yo disculpas, porque por alguna razón sobrenatural ellos no saben darlas.

Contaminados como el agua sin ser transparentes, ni siquiera translúcidos, que no sabes por donde cogerlos de las caras que tienen. Como el agua.

Iguales que el agua. Pero agua estancada. Gente que no es potable. Que a este paso le sale musgo en la espalda.

Similares al agua. Agua salada para peces de río y agua dulce para peces del mar . Que ni una cosa ni la otra. Que al final las dos.

Parecidos al agua. Esa que está embotellada. La que no tiene escapatoria. Que se utiliza solo cuando apetece. Para lo que interesa.

Exactos al agua. Transparentes. Limpios. Naturales. 

No.

Agua de inodoro. 

La gente parecida a este agua, es que no la trago.

Yo siempre duermo, pero tú, ¡Despierta!

Hay a veces que me pongo de los nervios y no puedo más. Que lo único en lo que pienso es en desaparecer, en acabar con todo esto que me provoca esta horrible sensación, de dejar de fingir mi felicidad. Puedo despertarme ansiosa de vivir el día y al poco tiempo desear que llegue la noche. 

Esta es una de las miles de cosas que me hacen estar cansada. Entonces es cuando me frustro y lo único que quiero es dormir. Es muy irónico, estoy fatigada y me paso el día durmiendo. Es porque tengo miedo. Miedo a volver a caer en aquella angustia de la que tanto me costó salir.Me encierro siempre en mi habitación para estar sola . Al fin y al cabo la  soledad no provoca en su completa esencia el mal, que sí, pero no toda ella. Es un momento de reflexión en el que nos damos cuenta del valor que tiene todo. 

De hecho es algo de lo que mucha gente no se da cuenta. De las buenas acciones, del empeño que la gente pone en ellas, de uno simple abrazo, o quizás algo tan sencillo como de su buena vida. De lo bien que viven. De la suerte que tienen de no sentirse solos. 

Y esto también me frustra. 

Que la gente no sé de cuenta de que la sonrisa puede ser el mejor disfraz de la tristeza.

Colores

Hoy me he sentado en el banco rojo. Y me he sentado y no estabas tú.He supuesto que te has caído con la bicicleta azul y no me lo he tomado como nada personal.

Sin embargo es el tercer día que pasa.

Y dudo que mi teoría sea cierta.

He escuchado las gotas de lluvia caer en mi paraguas amarillo. 

El termómetro marca una temperatura baja. No obstante prefiero morirme de frío antes de que el abrazo no sea tuyo.
Llevaba  puesto mi vestido rosa favorito y que llevé cuando te conocí. Aunque verdaderamente no sé si te conozco. Al parecer las cosas han cambiado. 
Porque ahora no estás sentado en el banco.

Yo era feliz contigo sin embargo ahora desconfío que sea mutuo. Supongo que piensas que la felicidad es temporal.
Te equivocas. Tú haces cosas temporales y por eso la felicidad no te dura.

 Por eso te has quedado en blanco.

Por eso ya no estás sentado en el banco rojo, ni te has caído de la bici azul, mi paraguas amarillo se ha roto, mi vestido rosa se ha manchado.

Se ha manchado de negro. 

Todo se ha manchado de negro.

SENSACIONES Y ESTRELLAS

Aproximadamente, ¿Cuántas veces has llorado? ¿Cuantas veces has reído? ¿Y soñado?¿Enloquecido?Las mías son incontables, las mías y las tuyas. Tan incontables que ni las estrellas de nuestra galaxia o cualquier otra rozan ni siquiera su principio.

 

No es cierto que algunas brillen más que otras, pues ahora no me refiero a las estrellas. Sino a las veces, a esas veces en las que hemos sentido.

Esa sensación de miedo que no se explicar muy bien qué es. Que ocurre por ejemplo cuando caminas solo por la calle con ningún halo de luz que ilumine el oscuro lugar. O en aquella situación de tener que hablar delante de mucha gente sobre un tema muy importante. Aunque no lo parezca, siempre me ha causado nerviosismo.

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